Los hombres serpiente son una raza introducida por Robert E. Howard en los relatos de Kull de Atlantis. Debutaron en el relato El reino de las sombras y posteriormente aparecerían también en ciertas historias sobre Conan el Bárbaro (inclusive sus adaptaciones al cómic de Marvel), así como en algunas historias de otros miembros del Círculo de Lovecraft ajenas al género de la espada y brujería.

Apariencia[editar | editar código]

Los hombres serpiente son descritos como humanoides escamosos de rostro reptiliano. Sin embargo, pueden usar una potente magia ilusoria para camuflar su apariencia.

Información conceptual y rol[editar | editar código]

Los hombres serpientes fueron creadas en un pasado remoto por la Gran Serpiente, también conocida como Yig y adorada en Estigia bajo el nombre de Set. Presumiblemente serían una rama evolutiva de las serpientes sagradas de Yig, que también dieron lugar a las llamadas serpientes-hombre, sierpes de rostro humano y melena ondulante que, por su increíble fuerza y su mirada hipnótica, habrían inspirado el mito de la temible Gorgona, ser mitológico de serpentinos cabellos que petrificaba a quienes osaban contemplar sus ojos.

En la era Paleozoica, los hombres serpientes crearon un imperio con capital en Valusia (de ahí que a menudo reciban el nombre de "valusianos"), cuyo poder se basaba en el dominio de la alquimia y de la magia. Los hombres serpiente tuvieron el dominio indiscutible de toda la tierra hasta el surgimiento de los dinosaurios en el Triásico, momento en el que perdieron parte de su hegemonía. El surgimiento de la raza humana fue aprovechada por los hombres serpiente, que comenzaron a hacerlos sus esclavos, al igual que habían hecho con los voormis. Sin embargo, una sublevación acabó por derrocarlos y colocó en el poder a los humanos, que comenzaron a perseguir a sus antiguos opresores. Los hombres serpientes tuvieron que hacerse pasar por humanos para sobrevivir y comenzaron a conjurar para recuperar el poder. Sin embargo, sus rebeliones fueron frustradas continuamente. Uno de los momentos clave fue la sublevación que tuvo lugar hace 200.000 años, reprimida duramente por el rey Kull.

Al verse expuestos y en peligro, los hombres serpiente huyeron al reino subterráneo de Yoth y, explorando las cavernas de N'kai entraron en contacto con el culto de Tsathoggua. Esta religión, de carácter ctónico, resultaba más apropiada dentro del nuevo contexto cavernario en que ahora vivía la raza, así que comenzaron a apartarse de la religión de la Gran Serpiente. Esto hizo que su antiguo patrón estallara en cólera y comenzaran a sufrir los efectos de la maldición de Yig, con lo que los hombres serpientes escaparon a Hiperbórea tratando de escapar de su influencia e hicieron su nueva morada bajo el monte Voormithadreth.

La cultura de los hombres serpiente fue estudiada fervorosamente por los hombres de la Vieja Raza de K'n-yan, que a menudo descienden a la región de Yoth para analizar los restos arqueológicos que allí dejaron, entre predominan los ídolos de Tsathoggua que los hombres serpiente rescataron del abismo de N'kai.

En tiempos de Conan de Cimmeria, la población de los hombres serpiente había decaído enormemente, aunque algunos pequeños reductos se las agenciaron para sobrevivir, a menudo asociándose con hechiceros humanos, pese a que esto no detendrá su declive. Es por ello que, en la actualidad, apenas quedan ya reductos de esta que en su día fue una gloriosa raza. Sin embargo, las reliquias que en su día empleaban aún conservan parte del poder mágico que antaño poseían. Ejemplo de ello sería el Trapezoedro Resplandeciente, que fue utilizado como objeto sagrado de la Secta de la Sabiduría de las Estrellas, en Providence.

Relatos[editar | editar código]

Obras de Robert E. Howard[editar | editar código]

El reino de las sombras[editar | editar código]

Relato en el que debutaron los hombres serpiente.

Obras de Robert E. Howard y Richard L. Tierney[editar | editar código]

El templo de la abominación[editar | editar código]

En este relato, el pirata irlandés Cormac Mac Art encuentra en un rincón olvidado de Gran Bretaña un siniestro templo regentado por un solitario hombre serpiente. Esto puede interpretarse como un síntoma de que en ese momento la raza estaba ya al borde de la extinción.

Obras de Howard Phillips Lovecraft[editar | editar código]

El morador de las tinieblas[editar | editar código]

En este relato se introduce el Trapezoedro Resplandeciente, reliquia que en su día estuvo en manos de estos seres.

Obras de Howard Phillips Lovecraft y Zealia Bishop[editar | editar código]

El túmulo[editar | editar código]

Se alude a los hombres de la Vieja Raza de K'n-yan, que estudiaron los restos de la cultura de los hombres serpiente.

Obras de Clark Ashton Smith[editar | editar código]

Los siete geases[editar | editar código]

Una de las criaturas a las que Lord Ralibar Vooz debe visitar por culpa del geas es un científico de esta raza.

Obras de L. Sprague de Camp y Lin Carter[editar | editar código]

Sombras en la calavera[editar | editar código]

Un grupo de mujeres serpiente se alían con el brujo Thoth Amón, y usan su magia para hacerse pasar por sensuales mujeres, tratando así de entretener a Conan y sus guerreros mientras el hechicero buscaba refugio. No obstante, el engaño fracasa y son aniquiladas.

Curiosidades[editar | editar código]

  • Se especula con una posible conexión entre los hombres serpiente y la raza de la Ciudad sin Nombre. Sin embargo, la similitud que exite entre ellos podría ser una simple coincidencia, ya que esta otra raza es descrita con un aspecto que tiene más que ver con los lagartos que con los ofidios.
  • A menudo se ha considerado que el concepto detrás de los hombres serpiente puede estar relacionado con las teorías reptilianas. No obstante, esto queda refutado por el sencillo hecho de que tales teorías son bastante más actuales.
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